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La "Generación X", 35 años después: un símbolo perpetuo de la desilusión
Cuando en 1991 se lanzó a las ventas el libro de Douglas Coupland titulado "Generación X", el mundo estaba sumido en una profunda crisis. La Unión Soviética se disolvía, internet era aún un concepto infantil y la economía global estaba al borde del abismo. En ese momento, los jóvenes se sentían abandonados por la sociedad de consumo que les había sido impuesta. ¿Qué habrían hecho si hubieran podido escuchar el consejo de sus padres y tomar una decisión diferente?
Hoy en día, es posible decir que "Generación X" sigue siendo un símbolo perpetuo de la desilusión y la apatía que caracterizan a esta generación. La obra de Coupland sigue siendo relevante, pero también ha caducado. Algunos pasajes siguen siendo contemporáneos y expresivos, mientras que otros parecen haber quedado atrapados en el tiempo. ¿Qué sucederá con Andy, Doug y Claire, sus protagonistas? ¿Se han convertido en líderes en las industrias de moda y tecnología?
La respuesta no es fácil. Según Coupland, la "apatía-fama" es una creencia que ninguna actividad merece la pena a menos que te pueda hacer famoso. Y el "negativo del ahora" consiste en autoconvencerse de que solo el pasado es memorable y que el futuro podría serlo nuevamente. Esto parece haber quedado atrapado en el tiempo, pero también parece ser un diagnóstico actual para la sociedad.
La obra de Coupland puede ser vista como una crítica a la sociedad de consumo y al nihilismo del siglo XX. Pero hoy en día, es posible preguntarse si esta crítica sigue siendo relevante. ¿La "Generación X" ha cambiado? ¿El mundo ha cambiado?
En realidad, no hay respuestas fáciles. Pero lo que sí es cierto es que la obra de Coupland sigue siendo una reflexión profunda sobre la humanidad y su capacidad para perseguir el fin del mundo, incluso en las formas más sutiles y silenciosas. La "Generación X" sigue siendo un símbolo perpetuo de la desilusión y la apatía que caracterizan a esta generación. Y es posible que sigamos entretenidos mirando cómo todo se descompone, incluso si no parece hacerlo.
Cuando en 1991 se lanzó a las ventas el libro de Douglas Coupland titulado "Generación X", el mundo estaba sumido en una profunda crisis. La Unión Soviética se disolvía, internet era aún un concepto infantil y la economía global estaba al borde del abismo. En ese momento, los jóvenes se sentían abandonados por la sociedad de consumo que les había sido impuesta. ¿Qué habrían hecho si hubieran podido escuchar el consejo de sus padres y tomar una decisión diferente?
Hoy en día, es posible decir que "Generación X" sigue siendo un símbolo perpetuo de la desilusión y la apatía que caracterizan a esta generación. La obra de Coupland sigue siendo relevante, pero también ha caducado. Algunos pasajes siguen siendo contemporáneos y expresivos, mientras que otros parecen haber quedado atrapados en el tiempo. ¿Qué sucederá con Andy, Doug y Claire, sus protagonistas? ¿Se han convertido en líderes en las industrias de moda y tecnología?
La respuesta no es fácil. Según Coupland, la "apatía-fama" es una creencia que ninguna actividad merece la pena a menos que te pueda hacer famoso. Y el "negativo del ahora" consiste en autoconvencerse de que solo el pasado es memorable y que el futuro podría serlo nuevamente. Esto parece haber quedado atrapado en el tiempo, pero también parece ser un diagnóstico actual para la sociedad.
La obra de Coupland puede ser vista como una crítica a la sociedad de consumo y al nihilismo del siglo XX. Pero hoy en día, es posible preguntarse si esta crítica sigue siendo relevante. ¿La "Generación X" ha cambiado? ¿El mundo ha cambiado?
En realidad, no hay respuestas fáciles. Pero lo que sí es cierto es que la obra de Coupland sigue siendo una reflexión profunda sobre la humanidad y su capacidad para perseguir el fin del mundo, incluso en las formas más sutiles y silenciosas. La "Generación X" sigue siendo un símbolo perpetuo de la desilusión y la apatía que caracterizan a esta generación. Y es posible que sigamos entretenidos mirando cómo todo se descompone, incluso si no parece hacerlo.