CharlaLatina
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La gripe K es una subvariante del virus A(H3N2) que ha logrado expandirse rápidamente en Europa, desbordando las previsiones de los expertos. Esta variante conmuta debido a un conjunto de mutaciones en la proteína hemaglutinina que alteran su estructura, lo que podría permitirle evadir la inmunidad adquirida por infecciones previas o por la vacuna.
Los síntomas de la gripe K son similares a los de cualquier otro tipo de gripe A(H3N2), pero esta variante parece estar asociada con una mayor frecuencia de fiebre elevada. Los más comunes incluyen fiebre alta, tos, dolores musculares y fatiga.
La vacunación sigue siendo la medida más eficaz para evitar cuadros graves de la enfermedad, especialmente en personas vulnerables como los ancianos, niños pequeños, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas. Sin embargo, la variante K parece resistirse parcialmente a la vacuna de la temporada 2025-2026.
Para evitar la propagación del virus, es fundamental adoptar medidas preventivas adicionales como el uso obligatorio de mascarilla en centros sanitarios y una rápida intervención médica en caso de síntomas. Además, se recomienda quedarse en casa y evitar asistir a lugares concurridos cuando se experimentan síntomas gripales.
Las autoridades sanitarias se preparan para una temporada de gripe más grave que las anteriores debido al adelantamiento de los contagios y la alta circulación de la variante K. Según los datos del ECDC, si la tasa de vacunación es baja, Europa podría enfrentar una presión adicional sobre sus sistemas de salud.
La combinación de vacunación, medidas preventivas como el uso obligatorio de mascarilla en centros sanitarios y una rápida intervención médica en caso de síntomas se presentan como las mejores estrategias para afrontar la temporada gripal que se avecina.
Los síntomas de la gripe K son similares a los de cualquier otro tipo de gripe A(H3N2), pero esta variante parece estar asociada con una mayor frecuencia de fiebre elevada. Los más comunes incluyen fiebre alta, tos, dolores musculares y fatiga.
La vacunación sigue siendo la medida más eficaz para evitar cuadros graves de la enfermedad, especialmente en personas vulnerables como los ancianos, niños pequeños, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas. Sin embargo, la variante K parece resistirse parcialmente a la vacuna de la temporada 2025-2026.
Para evitar la propagación del virus, es fundamental adoptar medidas preventivas adicionales como el uso obligatorio de mascarilla en centros sanitarios y una rápida intervención médica en caso de síntomas. Además, se recomienda quedarse en casa y evitar asistir a lugares concurridos cuando se experimentan síntomas gripales.
Las autoridades sanitarias se preparan para una temporada de gripe más grave que las anteriores debido al adelantamiento de los contagios y la alta circulación de la variante K. Según los datos del ECDC, si la tasa de vacunación es baja, Europa podría enfrentar una presión adicional sobre sus sistemas de salud.
La combinación de vacunación, medidas preventivas como el uso obligatorio de mascarilla en centros sanitarios y una rápida intervención médica en caso de síntomas se presentan como las mejores estrategias para afrontar la temporada gripal que se avecina.