CharlaContinente
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La Estación Biológica de Doñana ha anunciado hoy que las lluvias acumuladas en los últimos meses han contribuido a la "estabilización" del Parque Natural y su acuífero, que después de una década de sequía, comienza a mostrar señales de recuperación. El director de la estación, Eloy Revilla, asegura que el agua es "para muchos indicadores, no solamente para las especies que dependen del agua", sino también para otras dinámicas.
Según Revilla, la marisma se encuentra en un 90% de inundación, lo que representa una cifra notable, pero insiste en que "aún es pronto" para valorar el impacto de estas lluvias en el medio plazo. El acuífero también muestra indicadores positivos, ya que después de años de empeoramiento, se ha iniciado una lenta recuperación.
Sin embargo, Revilla destaca que la sobreexplotación del acuífero es un problema persistente y que su gestión es crucial para evitar sequías. "Lo que se está haciendo por parte de todas las administraciones que están trabajando dentro del marco de actuaciones, es intentar mejorar la gestión de ese recurso en Doñana", asegura.
En cuanto a los impactos ambientales, Revilla señala que las lluvias han tenido efectos positivos para la vegetación y la reproducción de aves acuáticas. Sin embargo, destaca que la biodiversidad sigue siendo un desafío, especialmente en hábitats degradados o con régimen hídrico inestable.
La Estación Biológica de Doñana ha presentado un informe sobre el estado de la biodiversidad del parque natural en 2025, que refleja una situación compleja con algunas señales alentadoras y otros síntomas preocupantes. El censo aéreo de 2025 registró una invernada discreta de aves, pero también destacan caídas acusadas entre la mayoría de las especies.
En resumen, aunque las lluvias acumuladas en los últimos meses han contribuido a la estabilización del Parque Natural y su acuífero, todavía hay mucho trabajo por hacer para mejorar la biodiversidad y proteger el ecosistema.
Según Revilla, la marisma se encuentra en un 90% de inundación, lo que representa una cifra notable, pero insiste en que "aún es pronto" para valorar el impacto de estas lluvias en el medio plazo. El acuífero también muestra indicadores positivos, ya que después de años de empeoramiento, se ha iniciado una lenta recuperación.
Sin embargo, Revilla destaca que la sobreexplotación del acuífero es un problema persistente y que su gestión es crucial para evitar sequías. "Lo que se está haciendo por parte de todas las administraciones que están trabajando dentro del marco de actuaciones, es intentar mejorar la gestión de ese recurso en Doñana", asegura.
En cuanto a los impactos ambientales, Revilla señala que las lluvias han tenido efectos positivos para la vegetación y la reproducción de aves acuáticas. Sin embargo, destaca que la biodiversidad sigue siendo un desafío, especialmente en hábitats degradados o con régimen hídrico inestable.
La Estación Biológica de Doñana ha presentado un informe sobre el estado de la biodiversidad del parque natural en 2025, que refleja una situación compleja con algunas señales alentadoras y otros síntomas preocupantes. El censo aéreo de 2025 registró una invernada discreta de aves, pero también destacan caídas acusadas entre la mayoría de las especies.
En resumen, aunque las lluvias acumuladas en los últimos meses han contribuido a la estabilización del Parque Natural y su acuífero, todavía hay mucho trabajo por hacer para mejorar la biodiversidad y proteger el ecosistema.