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El Supremo de Estados Unidos se inclina por darle un nuevo poder al presidente Trump para destituir a voluntad a los responsables de las agencias federales independientes, lo que tendría un impacto devastador en el funcionamiento del gobierno estadounidense.
La Corte Suprema escuchó hoy los argumentos orales sobre el caso Slaughter contra la Comisión Federal de Comercio, donde se analiza si el presidente Trump tiene derecho a destituir al director de una agencia independiente sin seguir los procedimientos establecidos. La decisión del Supremo tendrá un enorme impacto en las agencias federales independientes, que son esenciales para mantener la estabilidad y la justicia en el país.
El caso es particularmente relevante dado que el propio Trump nombró a la directora de la Comisión Federal de Comercio, Rebecca Kelly Slaughter, y luego la destituyó sin seguir los procedimientos legales. La decisión del Supremo se espera que sea tomada en junio, lo que significaría un precedente histórico para el poder ejecutivo en Estados Unidos.
El argumento del gobierno estadounidense es que el presidente tiene derecho a nombrar y destituir al personal de las agencias federales independientes sin restricciones, lo que crearía un poder aparte de los tres establecidos en la Constitución: el ejecutivo, el legislativo y judicial. Sin embargo, los jueces del Supremo parecen inclinarse por rechazar este argumento, lo que significaría mantener el precedente de la sentencia Humphrey contra Estados Unidos, establecida en 1935.
La sentencia de 1935 estableció que el poder ejecutivo no puede cesar a las personas al frente de las agencias federales independientes, y se considera un caso aparte del resto de las agencias. Sin embargo, el gobierno estadounidense argumenta que esta sentencia es anticuada y representa una "excepción indefendible" a la Constitución.
El caso también tiene implicaciones más amplias para la estabilidad del sistema político estadounidense. Si el Supremo da la razón al presidente Trump, se crearía un precedente peligroso que podría ser utilizado por futuros presidentes para aumentar su poder y control sobre las agencias federales independientes.
En resumen, el caso Slaughter contra la Comisión Federal de Comercio es un desafío importante a la Constitución estadounidense y al sistema político del país. La decisión del Supremo tendrá un impacto devastador en el funcionamiento del gobierno estadounidense y en la estabilidad del sistema político.
La Corte Suprema escuchó hoy los argumentos orales sobre el caso Slaughter contra la Comisión Federal de Comercio, donde se analiza si el presidente Trump tiene derecho a destituir al director de una agencia independiente sin seguir los procedimientos establecidos. La decisión del Supremo tendrá un enorme impacto en las agencias federales independientes, que son esenciales para mantener la estabilidad y la justicia en el país.
El caso es particularmente relevante dado que el propio Trump nombró a la directora de la Comisión Federal de Comercio, Rebecca Kelly Slaughter, y luego la destituyó sin seguir los procedimientos legales. La decisión del Supremo se espera que sea tomada en junio, lo que significaría un precedente histórico para el poder ejecutivo en Estados Unidos.
El argumento del gobierno estadounidense es que el presidente tiene derecho a nombrar y destituir al personal de las agencias federales independientes sin restricciones, lo que crearía un poder aparte de los tres establecidos en la Constitución: el ejecutivo, el legislativo y judicial. Sin embargo, los jueces del Supremo parecen inclinarse por rechazar este argumento, lo que significaría mantener el precedente de la sentencia Humphrey contra Estados Unidos, establecida en 1935.
La sentencia de 1935 estableció que el poder ejecutivo no puede cesar a las personas al frente de las agencias federales independientes, y se considera un caso aparte del resto de las agencias. Sin embargo, el gobierno estadounidense argumenta que esta sentencia es anticuada y representa una "excepción indefendible" a la Constitución.
El caso también tiene implicaciones más amplias para la estabilidad del sistema político estadounidense. Si el Supremo da la razón al presidente Trump, se crearía un precedente peligroso que podría ser utilizado por futuros presidentes para aumentar su poder y control sobre las agencias federales independientes.
En resumen, el caso Slaughter contra la Comisión Federal de Comercio es un desafío importante a la Constitución estadounidense y al sistema político del país. La decisión del Supremo tendrá un impacto devastador en el funcionamiento del gobierno estadounidense y en la estabilidad del sistema político.