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La obra de arte que se encontraba expuesta en el Reina Sofía, una naturaleza muerta con guitarra de un pintor polaco, podría ser falsa. Hace más de medio siglo, el Reina Sofía fue desbordada y retiró la obra sin emitir ningún comunicado. Según fuentes cercanas a la pinacoteca, se decidió tomar medidas después de que periodistas japoneses revelaron una posibilidad de fraude.
El pintor polaco Henri Hayden es considerado el autor de esta obra, pero su autenticidad ha sido cuestionada. Un famoso falsificador de arte, Wolfgang Beltracchi, podría ser el responsable del fraude. En 2011, Beltracchi fue condenado a seis años de prisión por fraude profesional.
Beltracchi es conocido por ser un maestro en la creación de obras de arte falsas y ha logrado amasar una fortuna considerable, estimada entre 20 y 50 millones de euros. Su método consiste en crear colecciones ficticias de supuestos propietarios judíos desaparecidos durante el Holocausto, lo que hace que sea difícil comprobar la autenticidad de sus obras.
El Reina Sofía adquirió esta obra en 1995 a través de una dación en pago de un empresario catalán que había comprado el cuadro en Sotheby's. La dación en pago es una forma común para que los contribuyentes paguen sus impuestos con obras de arte.
Especialistas en falsificación de arte consideran que Beltracchi no corre riesgos y vende sus obras a precios razonables. Su red de colaboradores está controlada, lo que le permite mantener un perfil bajo y evitar ser descubierto. Sin embargo, se estima que ha pintado más de 300 obras, lo que podría tener un valor considerable.
La posibilidad de que la obra de arte en cuestión sea falsa plantea dudas sobre la autenticidad de otras obras de arte en colecciones privadas y públicas. Se desconoce cuántas "beltracchins" aún están en España, pero es seguro que la investigación seguirá en curso para determinar la autenticidad de esta obra.
El pintor polaco Henri Hayden es considerado el autor de esta obra, pero su autenticidad ha sido cuestionada. Un famoso falsificador de arte, Wolfgang Beltracchi, podría ser el responsable del fraude. En 2011, Beltracchi fue condenado a seis años de prisión por fraude profesional.
Beltracchi es conocido por ser un maestro en la creación de obras de arte falsas y ha logrado amasar una fortuna considerable, estimada entre 20 y 50 millones de euros. Su método consiste en crear colecciones ficticias de supuestos propietarios judíos desaparecidos durante el Holocausto, lo que hace que sea difícil comprobar la autenticidad de sus obras.
El Reina Sofía adquirió esta obra en 1995 a través de una dación en pago de un empresario catalán que había comprado el cuadro en Sotheby's. La dación en pago es una forma común para que los contribuyentes paguen sus impuestos con obras de arte.
Especialistas en falsificación de arte consideran que Beltracchi no corre riesgos y vende sus obras a precios razonables. Su red de colaboradores está controlada, lo que le permite mantener un perfil bajo y evitar ser descubierto. Sin embargo, se estima que ha pintado más de 300 obras, lo que podría tener un valor considerable.
La posibilidad de que la obra de arte en cuestión sea falsa plantea dudas sobre la autenticidad de otras obras de arte en colecciones privadas y públicas. Se desconoce cuántas "beltracchins" aún están en España, pero es seguro que la investigación seguirá en curso para determinar la autenticidad de esta obra.