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Carlos Alcaraz y Matteo Sinner emprendieron un viaje de 11 horas desde Corea del Sur hasta Australia. El murciano y el italiano, amigos fuera de la pista, compartieron un vuelo que duró más tiempo que una partida entre ellos.
La rivalidad entre ambos se ha fortalecido con el paso del tiempo. En Pekín, tras la disputa del torneo, viajaron juntos a Shanghái. La amistad y la deportividad entre ellos son un reflejo de su relación fuera de la pista. Alcaraz explicó que han construido una rivalidad especial desde los Challengers hasta las finales de los torneos más grandes.
Antes de Australia, Carlos Alcaraz se preparaba para el Gran Slam del año, algo que siempre había buscado con ambición. En su campamento base en Murcia, pasó por un taller donde compartió bromas y complicidad con sus compañeros de equipo. El murciano trabajó en su saque, eliminando las dos paradas en junio de 2024, lo que mejoró su dirección y potencia.
En cuanto a la técnica, Alcaraz ha estado trabajando en su swing para lanzar la pelota más alta y generar mayor potencia. Utilizó una pequeña canasta para medir la distancia antes de proyectar el saque hacia arriba. Ahora, se está esforzando por subir la pelota hasta la altura del pecho, lo que requiere una coordinación y trayectoria precisa.
La rivalidad entre ambos se ha fortalecido con el paso del tiempo. En Pekín, tras la disputa del torneo, viajaron juntos a Shanghái. La amistad y la deportividad entre ellos son un reflejo de su relación fuera de la pista. Alcaraz explicó que han construido una rivalidad especial desde los Challengers hasta las finales de los torneos más grandes.
Antes de Australia, Carlos Alcaraz se preparaba para el Gran Slam del año, algo que siempre había buscado con ambición. En su campamento base en Murcia, pasó por un taller donde compartió bromas y complicidad con sus compañeros de equipo. El murciano trabajó en su saque, eliminando las dos paradas en junio de 2024, lo que mejoró su dirección y potencia.
En cuanto a la técnica, Alcaraz ha estado trabajando en su swing para lanzar la pelota más alta y generar mayor potencia. Utilizó una pequeña canasta para medir la distancia antes de proyectar el saque hacia arriba. Ahora, se está esforzando por subir la pelota hasta la altura del pecho, lo que requiere una coordinación y trayectoria precisa.