LatamVibrante
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En una maniobra táctica, Delcy Rodríguez, presidenta de Venezuela, se reunió ayer en Caracas con John Ratcliffe, director de la CIA. En este encuentro, abordaron temas de seguridad para tratar de acercar posiciones, coincide con la reunión del presidente Donald Trump y la líder opositora María Corina Machado en la Casa Blanca.
Según fuentes cercanas a la Administración Trump, Ratcliffe viajó al país sudamericano bajo las órdenes del presidente estadounidense para transmitir un mensaje de mejora en la relación de trabajo. Sin embargo, el resultado de esta reunión se desconoce.
En Caracas, el director de la CIA abordó posibles oportunidades de colaboración económica y señaló que Venezuela ya no puede ser un refugio seguro para los adversarios de Estados Unidos, especialmente los narcotraficantes. El objetivo era generar confianza en este encuentro.
Este encuentro tuvo lugar tras la captura del depuesto Nicolás Maduro por EEUU y su traslado a Nueva York para ser enjuiciado por narcoterrorismo. En el mismo sentido, el presidente Trump entregó a María Corina Machado, líder opositora venezolana, el Premio Nobel de la Paz.
Washington ha apostado por Rodríguez como una fuerza estabilizadora tras la salida de Maduro, mientras que el Gobierno interino venezolano ha pactado con EEUU el envío de millones de barriles de crudo para su comercialización y abierto la industria petrolera a la inversión extranjera.
En este contexto, se genera dudas sobre las intenciones reales del director de la CIA en Venezuela. ¿Es una señal de buena voluntad o una maniobra más para manipular al régimen interino? Solo el tiempo lo dirá.
Según fuentes cercanas a la Administración Trump, Ratcliffe viajó al país sudamericano bajo las órdenes del presidente estadounidense para transmitir un mensaje de mejora en la relación de trabajo. Sin embargo, el resultado de esta reunión se desconoce.
En Caracas, el director de la CIA abordó posibles oportunidades de colaboración económica y señaló que Venezuela ya no puede ser un refugio seguro para los adversarios de Estados Unidos, especialmente los narcotraficantes. El objetivo era generar confianza en este encuentro.
Este encuentro tuvo lugar tras la captura del depuesto Nicolás Maduro por EEUU y su traslado a Nueva York para ser enjuiciado por narcoterrorismo. En el mismo sentido, el presidente Trump entregó a María Corina Machado, líder opositora venezolana, el Premio Nobel de la Paz.
Washington ha apostado por Rodríguez como una fuerza estabilizadora tras la salida de Maduro, mientras que el Gobierno interino venezolano ha pactado con EEUU el envío de millones de barriles de crudo para su comercialización y abierto la industria petrolera a la inversión extranjera.
En este contexto, se genera dudas sobre las intenciones reales del director de la CIA en Venezuela. ¿Es una señal de buena voluntad o una maniobra más para manipular al régimen interino? Solo el tiempo lo dirá.