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¿Cuándo se vuelve en acción? 75 años de compromiso con los refugiados.
La solidaridad nunca es suficiente. Necesita que el compromiso se convierta en una acción para realmente cambiar la vida de las personas desplazadas por la guerra o la violencia política. La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), creada hace 75 años, ha visto cómo la solidaridad se convierte en acción compartida con empresas, gobiernos y comunidades que trabajan juntos para transformar vidas.
En España, ACNUR cuenta con una sólida red de alianzas con empresas que demuestran que la rentabilidad y el crecimiento pueden ir de la mano del compromiso social. "Contamos con aliados empresariales extraordinarios que no solo aportan recursos, sino que también ayudan a sensibilizar, generar empleo y promover la inclusión", afirma Grainne O'Hara, Representante de ACNUR en España.
En Armenia, familias desplazadas encuentran en el centro Mission Armenia, socio de ACNUR, algo más que abrigo: encuentran elección. Gracias a las prendas en perfecto estado donadas por Inditex, mujeres y niños recuperan la posibilidad de elegir y, con ella, un pequeño espacio de dignidad y alegría.
En África, en Zimbabue, el compromiso de Deloitte se traduce en educación y salud. La empresa refuerza la formación docente, entrega materiales escolares e involucra a las familias para asegurar que el aprendizaje no se detenga. En Uganda, el apoyo de Laboratorios Viñas es fundamental para la atención primaria con el suministro de medicamentos, formación sanitaria, atención materno-infantil y campañas nutricionales.
Fuster & Associates hace posible que familias sirias vuelvan a empezar, ofreciendo hogares seguros y esperanza. Cada alianza demuestra que el trabajo de ACNUR solo es posible cuando la solidaridad se convierte en acción compartida. La inteligencia artificial puede ayudar a mejorar la recopilación de datos, optimizar la distribución de ayuda o prever movimientos de población en contextos de crisis. Pero, como advierte Grainne O'Hara, "nunca podrá reemplazar el elemento humano que es el pilar esencial del trabajo humanitario". La empatía y la escucha son fundamentales para el éxito de la acción humanitaria.
La solidaridad nunca es suficiente. Necesita que el compromiso se convierta en una acción para realmente cambiar la vida de las personas desplazadas por la guerra o la violencia política. La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), creada hace 75 años, ha visto cómo la solidaridad se convierte en acción compartida con empresas, gobiernos y comunidades que trabajan juntos para transformar vidas.
En España, ACNUR cuenta con una sólida red de alianzas con empresas que demuestran que la rentabilidad y el crecimiento pueden ir de la mano del compromiso social. "Contamos con aliados empresariales extraordinarios que no solo aportan recursos, sino que también ayudan a sensibilizar, generar empleo y promover la inclusión", afirma Grainne O'Hara, Representante de ACNUR en España.
En Armenia, familias desplazadas encuentran en el centro Mission Armenia, socio de ACNUR, algo más que abrigo: encuentran elección. Gracias a las prendas en perfecto estado donadas por Inditex, mujeres y niños recuperan la posibilidad de elegir y, con ella, un pequeño espacio de dignidad y alegría.
En África, en Zimbabue, el compromiso de Deloitte se traduce en educación y salud. La empresa refuerza la formación docente, entrega materiales escolares e involucra a las familias para asegurar que el aprendizaje no se detenga. En Uganda, el apoyo de Laboratorios Viñas es fundamental para la atención primaria con el suministro de medicamentos, formación sanitaria, atención materno-infantil y campañas nutricionales.
Fuster & Associates hace posible que familias sirias vuelvan a empezar, ofreciendo hogares seguros y esperanza. Cada alianza demuestra que el trabajo de ACNUR solo es posible cuando la solidaridad se convierte en acción compartida. La inteligencia artificial puede ayudar a mejorar la recopilación de datos, optimizar la distribución de ayuda o prever movimientos de población en contextos de crisis. Pero, como advierte Grainne O'Hara, "nunca podrá reemplazar el elemento humano que es el pilar esencial del trabajo humanitario". La empatía y la escucha son fundamentales para el éxito de la acción humanitaria.