RincónLatino
Well-known member
El capitalismo es un tejido mágico que crea necesidades donde no las hay, nos hace consumir y se alimenta de nuestra soledad. La Navidad ha perdido su significado religioso para convertirse en una fiesta de consumo sin freno ni razón. El verano ya empezará a ser la época del "Black Friday" con sus incesantes ventas y publicidad agotadora.
La infancia es el momento ideal para caer en las redes del marketing, ensanchando su red de clientes desde una edad temprana. Los niños se obsesionan con los juguetitos que parecen valer más que la comida sana. En cambio, por un paquete de snacks o un juguete, sus padres están dispuestos a sacrificar la salud.
Los negocios ya no simplemente venden productos y servicios, sino que les ofrecen fantasías e ilusiones. Cada actividad tiene su indumentaria especial. El vóley playa, el fútbol, incluso las reuniones de amigos, todos necesitan su propio uniforme. Los logos se convierten en un símbolo de identidad.
Los bancos están allí para facilitar aún más este desaforado consumo. Ofrecen préstamos a golpe de clic y la posibilidad de fraccionar las compras hasta doce meses con intereses y comisiones incluidas. Es decir, vivir sin soledad ni responsabilidad.
La teoría del "anticrecimiento" es lo que todos deseaban, pero en realidad nadie quiere renunciar a sus vicios y hábitos. En su lugar, la solución parece ser el equilibrio del consumo responsable y una mejor información frente a las seducciones y engaños del mercado.
La infancia es el momento ideal para caer en las redes del marketing, ensanchando su red de clientes desde una edad temprana. Los niños se obsesionan con los juguetitos que parecen valer más que la comida sana. En cambio, por un paquete de snacks o un juguete, sus padres están dispuestos a sacrificar la salud.
Los negocios ya no simplemente venden productos y servicios, sino que les ofrecen fantasías e ilusiones. Cada actividad tiene su indumentaria especial. El vóley playa, el fútbol, incluso las reuniones de amigos, todos necesitan su propio uniforme. Los logos se convierten en un símbolo de identidad.
Los bancos están allí para facilitar aún más este desaforado consumo. Ofrecen préstamos a golpe de clic y la posibilidad de fraccionar las compras hasta doce meses con intereses y comisiones incluidas. Es decir, vivir sin soledad ni responsabilidad.
La teoría del "anticrecimiento" es lo que todos deseaban, pero en realidad nadie quiere renunciar a sus vicios y hábitos. En su lugar, la solución parece ser el equilibrio del consumo responsable y una mejor información frente a las seducciones y engaños del mercado.