Carolina Marín revela un lado menos visto de su vida: la lucha con el estrés y la ansiedad. La triple campeona mundial de bádminton se ha abierto en una publicación de Instagram, compartiendo sus sentimientos de insatisfacción con su cuerpo y su propia imagen.
"Ha sido un mes muy intenso, lleno de eventos y experiencias bonitas", comienza explicando desde su habitación. "Pero había momentos en los que me sentía insegura, como si no disfrutara de nada". La jugadora se refiere a las sesiones de entrenamiento intensas que realizaba antes, pero ahora le resultan imposibles.
La anécdota que más llora Carolina es la relación que tiene con su cuerpo. "Mi cuerpo solo me pide azúcar y dulces", sostiene. En el pasado, ella era muy estricta con su alimentación para mantener su vida deportiva activa. Sin embargo, eso ha dejado de ser así recientemente.
"Soy muy sensible al azúcar, pero siempre he controlado mi dieta por las exigencias del deporte", explica la atleta. "Pero ahora no quiero entrenar porque ni quiero ni mi cuerpo me permite hacerlo". En estas ocasiones, Carolina se siente insegura de su cuerpo y no se reconoce a sí misma.
"En las redes sociales todo parece perfecto, pero no es así. Solo se ven las cosas bonitas que no revelamos en nuestras publicaciones", sostiene la triple campeona mundial. "Quería compartir mi verdad porque sé que muchos pasan por esto".
Carolina Marín concluye su mensaje con una nota de esperanza: está mejorando y ya espera disfrutar del descanso navideño en Huelva junto a su familia.
La revelación de Carolina ha sido un llamado a la reflexión sobre cómo nos mostramos en las redes sociales. ¿Podemos ser más auténticos? ¿Es posible que solo muestremos nuestra versión más bonita para no asustar ni decepcionar?
"Ha sido un mes muy intenso, lleno de eventos y experiencias bonitas", comienza explicando desde su habitación. "Pero había momentos en los que me sentía insegura, como si no disfrutara de nada". La jugadora se refiere a las sesiones de entrenamiento intensas que realizaba antes, pero ahora le resultan imposibles.
La anécdota que más llora Carolina es la relación que tiene con su cuerpo. "Mi cuerpo solo me pide azúcar y dulces", sostiene. En el pasado, ella era muy estricta con su alimentación para mantener su vida deportiva activa. Sin embargo, eso ha dejado de ser así recientemente.
"Soy muy sensible al azúcar, pero siempre he controlado mi dieta por las exigencias del deporte", explica la atleta. "Pero ahora no quiero entrenar porque ni quiero ni mi cuerpo me permite hacerlo". En estas ocasiones, Carolina se siente insegura de su cuerpo y no se reconoce a sí misma.
"En las redes sociales todo parece perfecto, pero no es así. Solo se ven las cosas bonitas que no revelamos en nuestras publicaciones", sostiene la triple campeona mundial. "Quería compartir mi verdad porque sé que muchos pasan por esto".
Carolina Marín concluye su mensaje con una nota de esperanza: está mejorando y ya espera disfrutar del descanso navideño en Huelva junto a su familia.
La revelación de Carolina ha sido un llamado a la reflexión sobre cómo nos mostramos en las redes sociales. ¿Podemos ser más auténticos? ¿Es posible que solo muestremos nuestra versión más bonita para no asustar ni decepcionar?