CharlaDelSur
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Un ciudadano melillense se ha visto obligado a enfrentar una situación de "desamparo" debido a la falta de ayuda y atención de las Administraciones en el caso de su padre enfermo. Este hombre, que preferirá mantener su anonimato, acudió tanto a la Dirección Territorial del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) como a la Administración local para recibir una solución, pero lo único que recibió fueron respuestas "totalmente vacías".
La situación se complicó cuando su padre enfermó en noviembre y necesitaba ayuda para cuidarlo. El hijo solo podía hacerse cargo de él durante las 24 horas del día debido a su trabajo a tiempo completo, por lo que requería asistencia profesional. Después de trasladarse a la Dirección Territorial del Imserso, tuvo que recabar y entregar numerosos informes médicos y documentación para solicitar ayuda, pero los plazos fueron muy dilatados.
El ciudadano se sintió obligado a requerir los servicios de varios cuidadores, lo que le costó más de 2.000 euros en un mes. Aunque ha alabado su trabajo, ha lamentado que no sean profesionales. También ha denunciado la falta de personal cualificado en el cuidado de personas dependientes en Melilla.
La situación se ha hecho cada vez más difícil y desalentadora, especialmente cuando se enteró de que el Centro Polivalente de Servicios para Personas Mayores de Melilla tiene una ala cerrada con 90 camas debido a la falta de personal. El ciudadano lamentó tener que esperar un año y medio en la lista de espera para acceder a esta residencia.
Además, se dirigió al Centro de Servicio de Ayuda a Domicilio, pero el procedimiento fue similar al vivido anteriormente. Luego, se enteró de la existencia de un piso de estancia temporal para mayores en el barrio de Averroes, pero es una vivienda con pocas plazas y un plazo de estancia de solo dos meses.
Este ciudadano melillense se siente completamente desamparado y ha lamentado que ninguna asociación o formación política aborde esta cuestión tan importante. También ha denunciado el "carácter impasible" de algunos trabajadores, lo que le hizo sentirse como si estuviera tratando con una máquina.
En definitiva, este ciudadano exige un cambio rotundo en la gestión de los cuidados a las personas mayores, especialmente en Melilla. Destaca la necesidad de "quitarse esas listas de espera y meter a más personal". Sin embargo, lamenta que nadie haya venido a ayudarlo cuando lo ha necesitado.
La situación es particularmente difícil para aquellas personas que no tienen los medios económicos para pagar servicios privados. ¿Cómo harían en su situación? La pregunta se queda en el aire.
El Defensor del Pueblo ya había instó al Imserso a tomar medidas urgentes para resolver los retrasos acumulados en las valoraciones de la discapacidad en Melilla y Ceuta, debido a la escasez de personal médico valorador. Sin embargo, la situación sigue sin cambiar.
La falta de atención y ayuda a las personas mayores es un tema que requiere una solución inmediata y efectiva. ¿Por qué no se está haciendo lo suficiente para ayudar a aquellos que más lo necesitan? La pregunta sigue siendo sin respuesta.
La situación se complicó cuando su padre enfermó en noviembre y necesitaba ayuda para cuidarlo. El hijo solo podía hacerse cargo de él durante las 24 horas del día debido a su trabajo a tiempo completo, por lo que requería asistencia profesional. Después de trasladarse a la Dirección Territorial del Imserso, tuvo que recabar y entregar numerosos informes médicos y documentación para solicitar ayuda, pero los plazos fueron muy dilatados.
El ciudadano se sintió obligado a requerir los servicios de varios cuidadores, lo que le costó más de 2.000 euros en un mes. Aunque ha alabado su trabajo, ha lamentado que no sean profesionales. También ha denunciado la falta de personal cualificado en el cuidado de personas dependientes en Melilla.
La situación se ha hecho cada vez más difícil y desalentadora, especialmente cuando se enteró de que el Centro Polivalente de Servicios para Personas Mayores de Melilla tiene una ala cerrada con 90 camas debido a la falta de personal. El ciudadano lamentó tener que esperar un año y medio en la lista de espera para acceder a esta residencia.
Además, se dirigió al Centro de Servicio de Ayuda a Domicilio, pero el procedimiento fue similar al vivido anteriormente. Luego, se enteró de la existencia de un piso de estancia temporal para mayores en el barrio de Averroes, pero es una vivienda con pocas plazas y un plazo de estancia de solo dos meses.
Este ciudadano melillense se siente completamente desamparado y ha lamentado que ninguna asociación o formación política aborde esta cuestión tan importante. También ha denunciado el "carácter impasible" de algunos trabajadores, lo que le hizo sentirse como si estuviera tratando con una máquina.
En definitiva, este ciudadano exige un cambio rotundo en la gestión de los cuidados a las personas mayores, especialmente en Melilla. Destaca la necesidad de "quitarse esas listas de espera y meter a más personal". Sin embargo, lamenta que nadie haya venido a ayudarlo cuando lo ha necesitado.
La situación es particularmente difícil para aquellas personas que no tienen los medios económicos para pagar servicios privados. ¿Cómo harían en su situación? La pregunta se queda en el aire.
El Defensor del Pueblo ya había instó al Imserso a tomar medidas urgentes para resolver los retrasos acumulados en las valoraciones de la discapacidad en Melilla y Ceuta, debido a la escasez de personal médico valorador. Sin embargo, la situación sigue sin cambiar.
La falta de atención y ayuda a las personas mayores es un tema que requiere una solución inmediata y efectiva. ¿Por qué no se está haciendo lo suficiente para ayudar a aquellos que más lo necesitan? La pregunta sigue siendo sin respuesta.