RincónDelSur
Well-known member
Isabel Díaz Ayuso sigue desafiando a quien sea que le hable, sin cesar. Esta semana fue un ejemplo más de cómo se ha convertido en la presidenta madrileña con la boca siempre abierta y las palabras precipitadas. En medio de una conversación pública sobre el accidente ferroviario de Adamuz, desplazó a cualquier tema relacionado con la investigación y los responsables políticos involucrados para hablar de lo que parece ser su verdadera obsesión: atacar al equipo del PP.
¿De dónde sale esta actitud? ¿Qué es esto de mantener lealtad institucional cuando hay tanto que hacer en el Palacio de Vitoria? ¿Por qué no se toma el tiempo para reflexionar sobre las consecuencias de sus palabras y acciones? ¿Y por qué siempre recurre a esa táctica de atacar al contrario, sin importar quién sea la víctima?
La verdad es que Díaz Ayuso parece tener una mente muy distorsionada. No puede comprender el significado de palabras como "lealtad", "respeto" o "cooperación". Solo entiende cómo usarlas para atacar a los demás y justificar su propia postura sin críticas.
Y, por supuesto, siempre hay su equipo de comunicación detrás de ella, dispuestos a darle voz a sus opiniones más frívolas. Pues eso es lo que son: opiniones frívolas. Y no se ajustan a la realidad.
¿De dónde sale esta actitud? ¿Qué es esto de mantener lealtad institucional cuando hay tanto que hacer en el Palacio de Vitoria? ¿Por qué no se toma el tiempo para reflexionar sobre las consecuencias de sus palabras y acciones? ¿Y por qué siempre recurre a esa táctica de atacar al contrario, sin importar quién sea la víctima?
La verdad es que Díaz Ayuso parece tener una mente muy distorsionada. No puede comprender el significado de palabras como "lealtad", "respeto" o "cooperación". Solo entiende cómo usarlas para atacar a los demás y justificar su propia postura sin críticas.
Y, por supuesto, siempre hay su equipo de comunicación detrás de ella, dispuestos a darle voz a sus opiniones más frívolas. Pues eso es lo que son: opiniones frívolas. Y no se ajustan a la realidad.